En México, durante 2023, apenas 12 personas de cada mil habitantes donaron sangre y sólo una lo hizo de forma altruista, según el Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea (CNTS) y la Secretaría de Salud.
Tenerla de manera habitual marca la diferencia entre la vida y la muerte; nos permite curar y mejorar la condición de las y los pacientes. Una sola de estas extracciones beneficia hasta a tres personas”, indica la profesora titular del curso de especialidad en Hematología de la Facultad de Medicina de la UNAM, María Margarita Contreras Serratos.
En 2017, se registraron dos millones 365 mil 360 donaciones, cifra que disminuyó a un millón 121 mil 272, en 2021 (al término de la emergencia sanitaria por la COVID-19) y ascendió a poco más de millón y medio en 2023. Dicha cantidad aún es baja en comparación con países de ingreso alto con autosuficiencia sanguínea; en estos últimos, la tasa por cada mil habitantes es de 31.5, según datos de la Organización Mundial de Salud.


