Según datos recientes de DiDi Food, el volumen de pedidos de tamales experimentó un incremento del 72% respecto al año anterior, alcanzando un récord histórico de más de 215,000 órdenes a nivel nacional.
Este fenómeno no solo refleja un cambio en el hábito del consumidor, sino la consolidación de las plataformas digitales como el canal principal para preservar las costumbres mexicanas en la vida urbana moderna.
La adaptación de los negocios tradicionales al entorno digital ha sido el catalizador de este crecimiento:
Expansión del catálogo: El número de restaurantes que incorporaron tamales a su menú digital creció un 15%, sumando más de 1,500 establecimientos activos en la app.
Impacto en PyMEs: Las tamalerías locales y pequeños negocios familiares han encontrado en el delivery una ventana para escalar su producción, superando las limitaciones geográficas de sus puntos de venta físicos.
E-commerce religioso: La digitalización se ha extendido incluso a la compra de indumentaria para el Niño Dios, permitiendo que la festividad se gestione íntegramente desde dispositivos móviles.


