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Gxiba-1: México al Espacio con Ingenio Universitario

Gxiba-1: México al Espacio con Ingenio Universitario

El 3 de febrero de 2026, el satélite Gxiba-1, desarrollado por estudiantes y profesores de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), fue desplegado con éxito desde la Estación Espacial Internacional (ISS).

Este logro, facilitado por el programa KiboCUBE de la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior (UNOOSA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), representa un cambio de paradigma en cómo los países en desarrollo pueden participar en la Era Espacial.

Para entender la magnitud de este hito, es esencial retroceder un poco en la historia espacial mexicana. Desde la misión de Rodolfo Neri Vela en 1985, el primer astronauta mexicano, México ha soñado con un rol más protagónico en el desarrollo espacial.

Sin embargo, los esfuerzos han sido esporádicos: los satélites Solidaridad en los 90, el despliegue del sistema MexSat en la década pasada, y, más recientemente, la misión Colmena de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que en 2024 envió microrrobots a la Luna, son avances, que aunque valiosos, han dependido en gran medida de presupuestos holgados. Gxiba-1 rompe con esa narrativa al ser un proyecto puramente académico, financiado con recursos modestos y enfocado en la educación práctica.

 

Gxiba-1, proviene de la lengua zapoteca

 

El satélite, un CubeSat de 1U (aproximadamente 10x10x10 cm), fue diseñado para apoyar el monitoreo de volcanes activos en México mediante la obtención de fotografías en el espectro visible para analizar la dispersión de la ceniza volcánica.

Su nombre, Gxiba-1, proviene de la lengua zapoteca y significa “universo” o “estrellas”, un guiño cultural que integra la herencia indígena mexicana con la tecnología moderna. Lanzado a bordo de un vehículo de reabastecimiento japonés y desplegado mediante el módulo Kibo de la ISS, Gxiba-1 demuestra que no se necesitan miles de millones de dólares para acceder al espacio.

El programa KiboCUBE, que ha apoyado a naciones como Kenia, Guatemala y ahora México como el sexto beneficiario, busca precisamente democratizar esta frontera, permitiendo que universidades de países emergentes adquieran experiencia en diseño, construcción y operación satelital.

Fuente: a21

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