Con la llegada de la primavera, la Ciudad de México se transforma en un lienzo vivo de tonos morados y lilas, las jacarandas adornan calles, avenidas, plazas y parques de las principales zonas turísticas de capital y la transforman en uno de los espectáculos naturales más emblemáticos en un destino, que año con año atrae a visitantes nacionales y extranjeros.
Este símbolo de la Ciudad de México, más que un espectáculo visual, las jacarandas representan un atractivo turístico y de promoción económica para la capital del país, con un impacto directo en la ocupación hotelera y la promoción internacional de la capital.
Al respecto, la Secretaria de Turismo, Alejandra Frausto Guerrero señaló que cada primavera, las jacarandas transforman el paisaje urbano de la Ciudad de México y convierten calles, avenidas y parques en grandes corredores violetas que invitan a recorrer la ciudad caminando. Desde la Secretaría de Turismo estamos impulsando esta temporada como una experiencia emblemática para quienes visitan la capital, comparable con la famosa floración de cerezos en Japón; con la diferencia de que aquí sucede en pleno espacio público, de manera abierta y gratuita, formando parte de la vida cotidiana de la ciudad.
Entre febrero y abril, miles de jacarandas florecen en la capital, cuya temporada de máxima floración contribuye a incrementar la ocupación hotelera, en corredores turísticos como Reforma, Chapultepec, Roma – Condesa, Chapultepec y Coyoacán, zonas que se convierten en pasarelas naturales en donde el turismo fotográfico florece con miles de cámaras capturan la belleza de las jacarandas, posicionando a la Ciudad de México como un destino cultural y natural de primer nivel.
Este fenómeno natural ha colocado a la Ciudad de México en el circuito mundial de las Jacarandas, después de Pretoria, Sudáfrica conocida como “Jacaranda City”; Sidney, Australia; y Buenos Aires, Argentina. Su presencia reafirma la capacidad de la ciudad para integrar naturaleza y urbanismo, convirtiendo a la primavera en una temporada de alto valor turístico, cultural y económico.


