La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), a través de la Revista del Consumidor, destaca la importancia del control parental para gestionar el uso de dispositivos y aplicaciones móviles mediante la aplicación de filtros, candados de privacidad, ajustes de seguridad y bloqueos de compras no autorizadas.
Esto permite crear un entorno digital más seguro con el acompañamiento de madres, padres o personas cuidadoras.
El control parental, si bien no elimina todos los riesgos, reduce el efecto negativo de acuerdo con la etapa de desarrollo infantil: en preescolar, mitiga la exposición a contenidos inadecuados y afectaciones en el lenguaje; en primaria, disminuye la probabilidad del ciberacoso, el grooming y compras sin autorización.
En el caso de las y los preadolescentes, la implementación de límites en la navegación previene el impacto de retos virales que pueden representar un riesgo para su bienestar integral, extorsión sexual, presión social y pérdida de privacidad; mientras que en la adolescencia aminora la adicción a videojuegos y previene estafas digitales.
De manera general, el uso correcto y bajo supervisión de madres, padres y personas responsables de crianza de estas herramientas contribuye a evitar el sedentarismo, los trastornos del sueño y el aislamiento social en todas las edades
Los filtros de contenido se pueden activar desde la configuración del dispositivo, en tiendas de aplicaciones o dentro de distintas plataformas digitales. Para llevar estas medidas a la práctica, la Profeco detalla el procedimiento de activación según el sistema operativo del dispositivo.




