Pelón Pelo Rico convirtió un dulce popular mexicano en una pieza que parece salida de una boutique de lujo. La marca presentó Pelón Nº1, una edición limitada de 600 piezas con hojuelas de oro comestible, botella de cristal y certificado de autenticidad.
La campaña, protagonizada por Aislinn Derbez, juega con una contradicción bastante clara: tomar un producto cotidiano y ponerlo en un escenario asociado con exclusividad, sin cambiar su sabor de tamarindo picosito.
La otra parte de la jugada está en el precio y la ubicación: cada pieza cuesta solo $20 pesos, pero se venderá exclusivamente en El Palacio de Hierro Polanco, la sucursal más ostentosa de la firma. Además, solo podrán comprarlo quienes logren pasar una prueba. Eso es FOMO.
Pelon Number One conserva el sabor que identifica a la marca, pero cambia por completo el lenguaje visual del producto. En lugar del envase habitual, la edición utiliza una botella de cristal con acabados inspirados en productos premium, acompañada por hojuelas de oro comestible, numeración y certificado de autenticidad.
La elección de El Palacio de Hierro Polanco tampoco es un detalle menor. El concepto coloca a Pelón Pelo Rico dentro de un espacio asociado con marcas de alta gama y productos exclusivos, creando un contraste deliberado entre el origen popular del dulce y la estética que normalmente acompaña al lujo.
Fuente: emprendedor.com




