Después de su recorrido por festivales nacionales e internacionales, Mi no lugar, de Isis Ahumada, se exhibirá en salas y tendrá funciones comunitarias en regiones cañeras del país.
Además de retratar una problemática urgente, como la migración interna y la explotación laboral infantil, la realización ejemplifica cómo los apoyos públicos a la creación y distribución cinematográfica permiten que historias necesarias se produzcan y lleguen a las audiencias.
La película surge de la experiencia cercana de su directora quien, mientras trabajaba como profesora en Colima, fue testigo del abandono escolar de niñas y niños cuyas familias migran para trabajar en el corte de caña.
El documental sigue a Jonathan, un adolescente que sigue dicha tradición para continuar la secundaria, impulsado por la esperanza de sus padres, jornaleros agrícolas. En su camino enfrenta una realidad compleja en la que la promesa de un mejor futuro se tensiona de forma constante. Con sensibilidad y cercanía, Mi no lugar pone en el centro una situación particular: la migración interna y la explotación laboral infantil.
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