El alza internacional del crudo tras la escalada del conflicto en Medio Oriente no anticipa un “gasolinazo” en México, pero sí podría tener un costo relevante para las finanzas públicas, señalan expertos.
El precio de la gasolina regular se mantendría por debajo del umbral pactado de 24 pesos por litro, sin embargo, la contención dependerá de la activación de estímulos fiscales que reducirían la recaudación del IEPS.
Ramsés Pech, analista del sector energético, descartó que México tenga aumentos significativos en el precio de la gasolina regular. Explica que el precio de la Magna se mantiene pactado por debajo de los 24 pesos por litro y que, en caso de variaciones internacionales, el movimiento del crudo podría acotarse a un rango cercano a 10 dólares por barril respecto al cierre previo.
Pech advirtió que, si el entorno internacional presiona los precios del Diésel o la gasolina Premium, el Gobierno podría optar por aplicar estímulos fiscales para evitar incrementos visibles.
“Este estímulo impactaría negativamente las finanzas nacionales, ya que disminuiría la recaudación del impuesto IEPS”, subraya.
En la gasolina regular la estrategia podría consistir en no otorgar estímulo y absorber el incremento en las terminales de almacenamiento.
“En ambos casos, la nación enfrentaría una reducción en la recaudación por IEPS”, señala el especialista.
El mecanismo dependerá del cálculo semanal que realiza la Secretaría de Hacienda para determinar el nivel de estímulo aplicable.
Fuente: Energy21


