Encinas: No hay indicios de que los 43 normalistas estén vivos

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México 19 agosto._ “No hay indicio alguno que los estudiantes se encuentren con vida. Por el contrario todos los testimonios y evidencias acreditan que éstos fueron arteramente ultimados y desaparecidos”, sostuvo el presidente de esa comisión y subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (SG), Alejandro Encinas.

El caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa “fue un crimen de Estado”, dijo Encinas. No hay indicios para afirmar que los estudiantes estén vivos. Y las autoridades de los tres órdenes de gobierno, incluido el Ejército, pudieron actuar para impedir la “desaparición y asesinato” de los normalistas.

Estas son tres de las las conclusiones preliminares del informe sobre los hechos de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del caso Ayotzinapa, los cuales se presentaron ayer en Palacio Nacional.

Guerreros Unidos

En el informe se remarca que el día de los hechos autoridades federales, entre ellas el Ejército, estatales y locales conocieron en tiempo real la situación de lo que aconteció, por lo que pudieron actuar para evitar los delitos, perpetrados por la organización criminal Guerreros Unidos.

“Todas las autoridades estuvieron informadas de la toma de camiones, de la llegada a la central de autobuses, de los hechos de persecución que fueron objeto (los jóvenes), por lo cual las omisiones en las que incurrieron estas autoridades acreditan un nivel de responsabilidad ya sea por acción u omisión, porque de haber intervenido con la información que disponían se hubiera impedido la desaparición y asesinato de los estudiantes”.

Las autoridades supieron desde la salida de los estudiantes de la normal hasta el momento que se dio la orden de desaparición, a las 22:45 horas de aquel 26 de septiembre de 2014.

Con la revisión y análisis de todos los elementos para esta investigación –entre ellos expedientes, registros telefónicos y de mensajería, testimonios, archivos del Ejército y otras corporaciones, video grabaciones, entras otras— “se acredita plenamente la colusión de autoridades de distintos órdenes de gobierno, como los policías municipales de Iguala, Cocula, Huiztuco Tetecuacuilco, con Guerreros Unidos para llevar a cabo la desaparición de los muchachos”.

Incluso, se comprobó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tenía un elemento infiltrado en la normal de Ayotzinapa, el soldado Julio César López Patolzin, quien es uno de los 43 desparecidos. Pese a ello, los mandos militares de la región “no realizaron acciones para su protección y búsqueda”, lo que pudo impedir no sólo su desaparición, sino la del resto de los jóvenes.

Infiltrado

“La Sedena tenía dentro de la normal a Julio César López Patolzin, quien realizaba informes para la Sedena dentro de la normal, era el responsable de informar lo que acontecía en asambleas, acciones y estaba informado de los actos preparatorios de la marcha de 2 de octubre.

“Él estaba bajo el mando del teniente Marcos Macías Barbosa, comandante del 27 batallón. Su último reporte fue al filo de las 10 de la mañana de ese día (26 de septiembre), desapareció junto a los estudiantes, sin que sus mandos realizarán ninguna acción ara ir a la búsqueda, como lo establecen los protocolos, que de haberse aplicado no sólo se habría protegido y garantizar integridad del soldado, sino de todos los estudiantes”, subrayó.

Encinas aseveró que la investigación no ha concluido. Paralelamente la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso de la FGR realiza las indagatorias correspondientes. Ya hay órdenes de aprehensión contra 33 ex servidores públicos de los que se presume algún grado de responsabilidad en los hechos, incluida la creación de la llamada Verdad Histórica.

Fuente: La Jornada

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