El estrecho de Ormuz, una estrecha vía marítima entre Irán y Omán, es la principal ruta para el transporte de crudo desde países ricos en petróleo como Arabia Saudita y Kuwait hacia el resto del mundo.
Tras los ataques de EE.UU. e Israel a Irán y la muerte de su líder supremo, un asesor del comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán advirtió que los buques que transiten por el estrecho de Ormuz podrían ser blanco de ataques.
Ahora el estrecho de Ormuz está prácticamente cerrado, lo que deja pocas opciones para transportar estas materias primas vitales a los mercados globales. Eso ha llevado a fuertes fluctuaciones en los precios del petróleo y del gas, y hay preocupación de que el conflicto pueda frenar por completo las exportaciones de combustibles de Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz: una vía marítima vital
El estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos de estrangulamiento del transporte marítimo mundial, ya que conecta el golfo Pérsico —rico en petróleo— con el resto del mundo. Por esta vía marítima fluye alrededor del 20 % de la producción global. Irán controla su lado norte.
El impacto de la guerra es claro. El precio de la gasolina en Estados Unidos, por ejemplo, tuvo el mayor aumento diario desde el huracán Katrina en 2005.
Fuente: CNN




