Investigadores australianos e indios crean sistema de desalinización solar continuo y sin obstrucciones, pensado para zonas áridas y económicamente vulnerables.
Agua potable, sin red eléctrica.
Membrana flotante, calor solar directo.
Nanostructuras de carbono, absorción eficiente.
Hasta 18 litros diarios, flujo continuo.
Sal sin bloqueo, sistema estable.
Comunidades remotas, prioridad.
Sistema de desalación
Investigadores de la Universidad de Monash y del Instituto Indio de Tecnología de Bombay han dado un paso poco habitual en el mundo de la desalación solar: no solo han conseguido destilar agua de mar con energía del sol, sino hacerlo sin que la sal termine “matando” el sistema por acumulación. Un problema tan viejo como la propia evaporación solar, y tan persistente como el acceso desigual al agua potable.
El prototipo, bautizado como SunSpring, combina una membrana porosa flotante con diminutas estructuras de carbono en forma de “flores” microscópicas. Estas nanostructuras capturan la radiación solar y la transforman en calor localizado, justo en la interfaz entre el agua salada y el aire. No se trata de calentar todo el volumen de agua, sino solo la superficie activa. Ese detalle, casi invisible, es lo que cambia el juego.
En condiciones de laboratorio, el sistema alcanza temperaturas suficientes para evaporar el agua de mar de forma constante y producir hasta 18 litros diarios de agua potable. Lo hace dentro de una carcasa transparente que separa claramente dos mundos: la zona donde el agua se evapora y la cámara donde el vapor se enfría y se condensa. Menos mezcla, menos pérdidas, más control.
Fuente: comunidad-biologica.com


