Grupo Escato obtiene el Sello Hecho en México, impulsa la contratación local y moderniza su producción para afianzar recuperación y competitividad.
En un contexto en el que la procedencia de los bienes y la certeza operativa son criterios decisivos para clientes y contratantes, Grupo Escato cerró una etapa de su historia empresarial al recibir la autorización para la crítica de su uso de las marcas de certificación “HECHO EN MÉXICO” y “MADE IN MEXICO” por la Secretaría de Economía el 11 de noviembre de 2025.
El distintivo no es solo un sello: es la constatación administrativa de una recuperación que incorpora el empleo, el rigor y la trazabilidad como ejes centrales.
La obtención del sello coloca el talento local en el centro de la narrativa corporativa de Escato. La compañía ha enfatizado que el reconocimiento es, ante todo, un reconocimiento al oficio: a quienes en planta y en talleres manufacturan mobiliario y soluciones de retail con estándares que ahora han sido verificados oficialmente.
Para empleados y proveedores regionales, la certificación representa una validación de las prácticas y una puerta de entrada a contratos que priorizan el origen nacional.
La estrategia que condujo a la certificación implicó inversiones en la modernización de la infraestructura productiva, la actualización de la maquinaria y la sistematización de los procesos.
Esas mejoras permitieron documentar la trazabilidad, establecer controles de calidad y ampliar la capacidad productiva, elementos determinantes para cumplir con los requisitos de la Secretaría de Economía.
La combinación de inversión y orden operativo ha derivado en la creación de nuevas plazas laborales directas, consolidando la apuesta por la manufactura como vector de reactivación económica.
Alfredo Gadsden, CEO de Grupo Escato, ha definido la certificación como “un reconocimiento al esfuerzo cotidiano de nuestros colaboradores y una señal de confianza en la capacidad productiva nacional”.
Bajo su liderazgo, la empresa orientó su reestructuración hacia la transparencia financiera y la solvencia operativa, condiciones que hoy se traducen en la posibilidad de competir en licitaciones y proyectos que exigen un origen comprobable.
La certificación del sello también implica una carga de responsabilidad: mantener controles, auditorías y estándares que garanticen el cumplimiento continuo. Para los sectores del diseño y del retail experiencial, el caso Escato ejemplifica cómo la inversión en talento e infraestructura puede convertirse en un activo diferencial.
En términos prácticos, la autorización de uso del Sello Hecho en México posiciona a Grupo Escato como un proveedor más sólido y confiable, pero también implica la exigencia de que la empresa mantenga esos niveles de calidad en la nueva etapa que comienza.
Te sugerimos: UAM investiga el Hantavirus
Madrugadas que nos dejan ateridos, vientos gélidos y lluvias repentinas; así se siente un frente…
Clara Brugada, jefa de gobierno de la Ciudad de México, anunció que la Línea 2…
El director general de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), Rommel Pacheco…
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, informó que la estrategia nacional Vive saludable,…
A través de un proceso tradicional artesanal, este cárnico primero se lava con agua limpia…
Según datos recientes de DiDi Food, el volumen de pedidos de tamales experimentó un incremento…