Entre julio y agosto se presenta la canícula y, a pesar de que se elevan las temperaturas, no es lo mismo a una ola de calor, en realidad se trata de fenómenos distintos del clima.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) explica que la canícula es un periodo caracterizado por la disminución temporal de las lluvias y un aumento en las temperaturas, principalmente en el sureste, oriente y parte del centro del país.
Este fenómeno suele presentarse más de un mes, aunque su intensidad y duración cambian cada año dependiendo de las condiciones atmosféricas.
A diferencia de una ola de calor, que consiste en varios días consecutivos con temperaturas inusualmente altas para una región, la canícula es un fenómeno del clima relacionado principalmente con la disminución de las precipitaciones durante la temporada de lluvias.
De acuerdo con la Conagua, la canícula ocurre cuando disminuye temporalmente la actividad de las lluvias debido al fortalecimiento de sistemas de alta presión que limitan la formación de nubes. Como consecuencia, el cielo permanece más despejado, aumenta la radiación solar y las temperaturas pueden elevarse durante varios días.
Fuente: politica.expansion.mx




