El actor Sam Neill murió en Sídney, Australia, el lunes 13 de julio, según informó la familia en una publicación en sus redes sociales. El intérprete, conocido por su trabajo en la franquicia Jurassic Park y la serie Peaky Blinders, tenía 78 años.
En el mensaje, difundido la noche del domingo, la familia confirmó que la muerte fue “repentina e inesperada” y pidió privacidad mientras atravesaban el duelo. También señaló que Neill “estuvo rodeado de su familia” y “murió con la dignidad que caracterizó toda su vida”.
Neill nació como Nigel John Dermot Neill en 1947 en Omagh, Irlanda del Norte, hijo de madre inglesa y padre neozelandés que servía en el ejército británico. La familia se mudó a Nueva Zelanda en 1954, y él adoptó el nombre Sam a los 12 años porque había varios Nigels en su escuela.
Estudió en Christchurch y, tras un año que calificó de “catastrófico” en la carrera de derecho, se inclinó por la actuación en producciones de la Universidad de Canterbury. Luego se trasladó a Wellington para integrarse como actor profesional a Downstage Theatre, donde, contó, recibió $35 a la semana y comida sobrante de la cocina.
Tras trabajos en televisión local, su papel de despegue llegó con Sleeping Dogs (1977), la primera película neozelandesa en estrenarse en Estados Unidos. Después encabezó My Brilliant Career (1979) y sumó créditos como Omen III (1981), Possession (1981), Evil Angels (A Cry in the Dark) (1988) y The Hunt for Red October (1990).
Fuente: Infobae




